sábado, febrero 12, 2011

¿Éxito o Propósito de Vida?

Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey. (Nehemías 1:11, RV60a)

Nuestra sociedad, en el mundo actual, está obsesionada con el éxito, dando por sentado, con expresiones como “alcanzar la cima”, “hacerla”, etc. que una persona que logra fama, riqueza, poder o reconocimiento ha llegado al pináculo de la realización de su propósito de vida.

Pero debemos de diferenciar entre los objetivos personales de “éxito” y el propósito real de vida de una persona.

Nehemías, al orar pide “buen éxito”, por lo que reconoce, implícitamente, que hay éxito que no es bueno. La Biblia, a través de Juan, nos enseña que no existe prosperidad que valga la pena sin que nuestra alma verdaderamente crezca: Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. (3Juan 1:2, RV60a).

Efectivamente el éxito cristiano no tiene comparación con lo que el mundo ofrece. La prosperidad que la Palabra de Dios enseña nos habla de tener un alma generosa: Hay quienes reparten, y les es añadido más; ​Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; ​Y el que saciare, él también será saciado.(Proverbios 11:24-25, RV60a).

El mundo nos enseña a obrar con mínimo esfuerzo, a obtener dinero fácil y rápido… la Biblia dice: El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada. (Proverbios 13:4, RV60a).

El mundo da por hecho que lo que no se sabe no hace daño, pero… El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. (Proverbios 28:13, RV60a).

El mundo nos muestra la confianza en uno mismo y el orgullo siempre ligados a las posiciones de poder y gran éxito, pero… El altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará. El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado. (Proverbios 28:25-26, RV60a).

Definir correctamente el “buen éxito” en la vida cristiana es una prioridad ineludible para los hijos de Dios, de lo contrario corremos el riesgo de engañarnos y de correr tras ilusiones vanas que sólo nos desviarán del propósito de Dios para nuestra vida. Permanecer en Cristo es la única garantía de éxito y prosperidad desde la perspectiva de Dios.

Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. ​No te alteres con motivo del que prospera en su camino, ​Por el hombre que hace maldades. Deja la ira, y desecha el enojo; ​No te excites en manera alguna a hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, ​Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; ​Observarás su lugar, y no estará allí. Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz. (Salmos 37:7-11, RV60a).

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